miércoles, 1 de octubre de 2008

¡Ajo y agua!

El tribunal supremo de este país que padecemos, de cuyos componentes imagino que la mayoría serán del Opus, ha decidido que la secta de las cucarachas, también conocida como iglesia católica, no tiene ninguna obligación de borrar a nadie de sus registros bautismasles, ya que estos registros no pueden considerarse archivos y que el bautismo es para siempre.

Tan grande ha sido la necedad, que incluso en la unión europea han estado en desacuerdo con ellos.

Por otro lado, eso de que los registros bautismales no son archivos es una falacia, una más de esa secta de rastreros e impresentables, ya que en ellos figura el nombre y apellidos del bautizado, de sus padres, de sus padrinos, del cura que le remojó y de no se cuantas personas más y es consultable, no tan solo por los que lo perpetraron, sinó por cualquiera que esté interesado en hacerlo.

Así que ya sabeis, si os habias hecho alguna ilusión pensando que la constitución de esta mierda de país en el que agonizamos os protegería, como decimos vulgarmente: ¡Ajo y agua!, o lo que es lo mismo: ¡A joderse y aguantarse!.

3 comentarios:

llenguaddicta dijo...

O sea, ya no puedo apostatar? No me fastidies... Me quiero borraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaar.

Marian dijo...

Hola Eulalia, vengo a saludarte, hace mucho que no te visitaba.
Vaya lío que hay montado con eso de apostatar...
Un abrazo.

María Rodríguez dijo...

Pues yo también estaba pensando en iniciar los trámites para apostatar, pero por lo que dices parece que ya no va a poder ser ¿no?.

Vaya panda de mafiosos, increíble!!!

Un saludo.