domingo, 28 de octubre de 2007

Groucho Marx (perlas)

Escuché el otro día algunas anécdotas protagonizadas por Groucho y sus hermanos.
Según contaron, que los hermanos tuvieran esta capacidad humorística era el resultado lógico de sus vivencias.
Al parecer, cuando viajaban con su madre, ésta solía adquirir para sus hijos billetes infaniles, sin importarle la edad que tuvieran sus hijos.
En una ocasión, el revisor, al ver los billetes, le preguntó a la Sra.Marx:
-¿Infantiles?, ¿Está Vd. segura?-
-Por supuesto- respondió ella.
-Pues, Sra. yo que Vd. vigilaría a sus hijos, pues uno de ellos está en el vagon-restaurante fumándose un puro.-
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Los Marx estrenaron Una noche en Casablanca poco tiempo después del estreno de la famosa Casablanca de Bogart.
El director de la Warner Brothers, amenazó a Groucho con demandarles por plagio, a lo que éste replicó que ignoraba que la Warner tuviese la exclusiva de uso del nombre de la ciudad y si también había demandado al país al que pertenecía dicha ciudad, por usar este nombre.
Añadió que, de seguir adelante con esta idea, ellos demandarían a la Warner por apropiación de la palabra Brothers, ya que ellos, los Marx, eran brothers desde mucho antes de la creación de la compañía.
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El jefe de los estudios, donde trabajaban los hermanos Marx, tenía la costumbre de citar a sus estrellas y hacerlas esperar largo rato antes de recibirles.
En una ocasión citó a los hermanos y les recibió después de una espera de casi una hora.
Groucho le comentó que estas esperas lo único que lograban era una pérdida de tiempo, y en consecuencia de dinero, para todos.
El jefe le dio la razón y le dijo que no se repetiría.
La siguiente vez que les citó, cumpliendo con su palabra, les recibió enseguida, pero se ausentó del despacho a los 5 minutos, aduciendo una urgencia.
Los Marx, al ver que el tiempo pasaba y su jefe no regresaba, decidieron amontonar los archivadores del despacho contra la puerta de entrada, saliendo, ellos, por la ventana.
Nueva cita de su jefe, de nuevo les recibe enseguida, pero nuevamente les abandona tras cinco minutos.
A su regreso, tras un lapsus muy grande de tiempo, encontró a los 4 hermanos, desnudos, sentados en el suelo del despacho, asando patatas en una hoguera que habían hecho con los papeles que había encima de la mesa.
Tras reponerse de la sorpresa inicial, el jefe pidió a la secretaria que trajera un poco de mantequilla para las patatas.
Y nunca más les volvió a dejar solos en el despacho.

5 comentarios:

crepiq dijo...

Hola Eulalia.No se porque de pequeña no me gustaban las pelis de los hermanos Marx,siempre prefería ir a ver a Walt Disney donde me hartaba de llorar.Bien,quiero decirte que tengo problemas para acceder a tu blog,al igual que me pasa con Bernardo.internet explorer no me deja nunca, he de actualizar y entonces me sale My web search y entrar por allí.Salud y euros.

Eulalia dijo...

Hola crepiq:
Se a que te refieres, a mi también me pasa, pero lo soluciono con pulsar la flecha de retroceso. Normalmente a la segunda intentona entro, sin que salga my web search, que por cierto es una barra que tenía, pero que tuve que eliminar por que me fastidiaba el msn.
Saludos.

RGAlmazán dijo...

Los Marx son personajes irrepetibles. Han aportado tanto al humor que si empiezas a pensar en actuales cómicos casi todos tienen influencia suya.

Yo sigo viendo de vez en cuando "Una noche en la ópera".

Salud y República

ascen dijo...

Hola Eulalia, hoy me toca parar el mundo... XD
Estas anécdotas son propias de su genial humor y viene a cuento una de las frases de Groucho.
"Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo lo fuera."
Un abrazo.
PD: jajaja me estoy acordando de otra que también es buenísima.
"Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…"

evita perona dijo...

Hola Eulalia ¿Cómo estás? Hace mucho que no coincidimos... Los hermanos Marx, tan chicos y tan grandes a la vez...
Yo he entrado a tu pagina sin problemas... Un beso y salud!!